Resumen

Las leyes fundamentales de la naturaleza se deben aplicar por igual a todos los sistemas físicos, desde las partículas sub-microscópicas (electrones, átomos, moléculas) hasta las estrellas y las galaxias. No obstante, a veces se piensa que las leyes de la mecánica que regula el movimiento de las partículas elementales (la mecánica cuántica) son diferentes de las leyes de movimiento de los cuerpos macroscópicos, como pelotas, satélites, galaxias (mecánica clásica). Esta idea se origina en ciertos comportamientos anti-intuitivos de las partículas elementales, completamente explicados por la mecánica cuántica, que no se observan en los cuerpos macroscópicos. En este artículo se pretende mostrar un ejemplo en el que las predicciones de las leyes fundamentales de la física (las de la mecánica cuántica) se van aproximando a los resultados familiares de la mecánica clásica cuando crece el número de partículas que componen el sistema en estudio.