Resumen

La memoria es un mecanismo de relación con un pasado que es incapturable, inaprensible en su entera realidad. Las comunidades buscan la presencia del pasado en el presente, exigencia existencial que nos construye como colectivo, presencia de la ausencia en la memoria. La memoria como huella refiere a los testigos y sus testimonios. La memoria es la garante de la existencia del reconocimiento de un pasado que ha sido y no es más. El historiador Tzvetan Todorov sostiene que los estudios sobre la memoria se articulan en torno a los enemigos de los totalitarismos. Estas memorias antitotalitarias, por más humildes que sean, son espacios de resistencia. La educación, en tanto espacio público privilegiado para la acción política, se transforma en un lugar donde los ciudadanos deben moverse en libertad, construyendo memoria social como práctica política en pos de una democracia futura más humanizante.